lunes, 11 de mayo de 2015

Qué puedes hacer si eres víctima de ciberacoso o acoso por Internet





























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Lo que una persona víctima de ciberacoso desea saber es, sobre todo, qué puede hacer para salir de esta difícil situación.

Dada la sensación de indefensión que produce ser acosado y no poder hacer nada para impedirlo porque ni siquiera sabes quién es tu acosador, no es raro que sientas angustia,ansiedad y un gran dolor emocional.
Pero por muy mal que te estés sintiendo, nunca debes convertirte en una víctima ni auto-compadecerte, porque eso solo sirve para quitarte fuerzas y hacer caer tu autoestima en picado. Si quieres afrontar esto con éxito debes tener la actitud de un guerrero, no la de una víctima indefensa. El guerrero sabe que tiene una dura lucha por delante y se dispone a enfrentarse a cualquier cosa que surja. No sale corriendo ni busca esconderse, sino que su actitud es la de ir a afrontar este reto pase lo que pase. La persona acosada que tiene la actitud de un guerrero es capaz de hacer lo siguiente:

1. Acepta que en la vida hay etapas buenas y etapas malas y se dispone a afrontar las malas rachas resistiendo sin hundirse.
2. Puede borrar los mensajes o emails y dejar de visitar ciertas páginas de Internet en busca de los comentarios del acosador. Es capaz de "pasar" y centrar su atención en las cosas de su vida que de verdad le importan y merecen la pena.
3. Sabe utilizar el sentido del humor, incluso en momentos difíciles y ver simplemente molestias e inconvenientes donde otros ven tragedias y catástrofes.

Puede mantener la cabeza fría y usar su mente y su inteligencia para pensar soluciones creativas, pero si no encuentra esas soluciones no se castiga, sino que simplemente espera, porque sabe que lo que no pueda solucionar hoy podrá solucionarlo más adelante.

5. Trata de seguir siendo la persona que desea ser; sigue estando ahí para sus amigos o familia, sigue siendo amable y considerado con los demás, sigue realizando sus obligaciones o responsabilidades y se comporta de un modo adecuado, porque sabe que ser la mejor persona que pueda ser es la mejor fuente de autoestima que encontrarás jamás (y está prácticamente en tu bolsillo).
6. Sabe cuándo necesita la ayuda de los demás y no teme pedirla. Si no tiene ningún familiar o amigo que pueda ayudarle, busca en otros lugares: un trabajador social, un psicólogo del colegio o lugar de trabajo o un psicólogo privado, la policía, alguna asociación de ayuda a víctimas de acoso, un abogado que pueda informarle de lo que puede hacer, etc.
7. No espera que los demás adivinen lo que siente, sino que se lo explica todas las veces que sea necesario hasta que lo entiendan. Al no ser testigos presenciales y directos de lo que está pasando, a tus amigos o familiares puede costarles más empatizar contigo y puede que sientas que no les importa lo que te pasa, pero es posible que no se hayan dado cuenta de cómo te afecta o de la gravedad de lo que pasa. Por eso es importante que les expliques lo mal que te sientes y lo mucho que esto te está afectando.
Como ves, el factor principal para superar este tipo de situaciones es tu propia resiliencia, de manera que deberás poner a prueba tu fuerza psicológica y proponerte seguir adelante con tu vida a pesar de todo. La actitud de "me da igual si escriben cosas sobre mí, y si las escriben no me interesa saberlas", es la mejor actitud que puedes adoptar en una situación como esta. Aunque sea complicado, lograr hacer esto te hará mucho más fuerte psicológicamente, y hará aumentar tu autoestima al ver que eres lo bastante fuerte como para seguir con tu vida a pesar de todo, ignorando al acosador.
Tener en mente el hecho de que no hay nada que dure para siempre también te servirá de ayuda. Desgraciadamente, en la vida a veces nos toca atravesar momentos duros y difíciles que no logramos cambiar ni resolver. Es como estar navegando en un velero y ver que se aproxima una tormenta que tendremos que atravesar sin poder evitarla. Sabemos que si resistimos y seguimos controlando el timón del barco (es decir, a nosotros mismos) la tormenta acabará pasando tarde o temprano. Al atravesarla aprendemos a ser fuertes, a controlar y manejar el dolor emocional, a tener esperanza, a sacar fuerzas de nuestro interior cuando parece que se han agotado, a ser independientes, a no dar tanta importancia a lo que digan los demás de nosotros. Pero esto solo se puede conseguir teniendo una actitud de lucha y superación. Adoptar esa actitud implica tener ganada la mitad de la batalla.
Si te propones atravesar esta "tormenta", encontrar el modo de resistir y hacerte fuerte, si adoptas la actitud de no rendirte jamás, si te propones no dejar que los comentarios de otros te hundan, entonces habrás sabido utilizar una experiencia negativa para crecer y superarte.

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